¿AUMENTARÁ EL PRECIO DE LA GASOLINA CON LA RECONVERSIÓN MONETARIA? - Agencia ONV

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26 mar 2018

¿AUMENTARÁ EL PRECIO DE LA GASOLINA CON LA RECONVERSIÓN MONETARIA?


La distorsión del precio de la gasolina es tan grave que el próximo aumento será obligado por la imposibilidad práctica de realizar el pago con las monedas y billetes del nuevo cono monetario.

A su actual precio de 1 bolívar por litro de 91 octanos y 6 bolívares por litro de 95 octanos, ya hay dificultades para pagar la cantidad exacta, en especial por los problemas derivados de la falta de dinero efectivo en manos del público. De hecho, muchas veces, el usuario deja al bombero una propina igual o mayor que el importe del combustible. Pero, al eliminarse tres ceros de la moneda, el litro de 91 octanos costaría 0,001 bolívares soberanos, y el de 95 octanos valdría 0,006 bolívares soberanos. Un tanque de 50 litros del primer tipo de gasolina tendría un costo total de 0,05 bolívares soberanos (lo que alguna vez se llamó un centavo o una puya). No existirá una moneda para esa cantidad, pues la de menor denominación será la de 0,50.

El ajuste necesario, tan solo para que sea operativo su pago, debería ser entonces de 1000 por ciento. Si se aplicara antes de la entrada en vigor del nuevo cono monetario, la gasolina de 91 octanos pasaría a costar 1000 bolívares y la de 95 octanos se elevaría a 6000. Un tanque de 50 litros costaría, respectivamente, 50 000 y 300 000. A pesar de tan brutal aumento, la gasolina seguiría siendo uno de los productos más barato de todos cuantos pueden adquirirse actualmente.

¿Megaincremento o megarrezago?

Comentaristas opositores han dicho que la reconversión será así una excusa para un “megaincremento” del precio de la gasolina. Para acentuar ese carácter “mega” se apoyan en el aspecto porcentual. Dejan de lado el hecho de que el precio de la gasolina viene con un desfase brutal respecto al resto de la estructura de costos y salarios. “Mega” resulta ser el rezago que registra el precio de venta,  el único (junto con el del Metro de Caracas) que se ha mantenido anclado en medio de la tormenta inflacionaria de los últimos años. 


Eso ha conducido a situaciones absurdas en extremo, como la que destacaba recientemente un periodista de Pdvsa: "La carga de una gandola cisterna es de 35 mil litros. Al precio actual de 6 Bs. por litro de 95 octanos  y 1 Bs. por litro de 91 octanos, podemos plantear un promedio de 3,50 bolívares. En  ese caso,  el valor de venta del combustible transportado por el vehículo es de 122 mil 500 Bs.  En la actualidad, ese es el precio aproximado de una bolsita de 25 gramos de maní”.


La brecha con respecto a los demás precios es preocupante, pero más lo es el diferencial existente con respecto al costo de producción del combustible en las refinerías nacionales. Este se estimaba en enero en 350 bolívares por litro, pero debe haber aumentado entre febrero y marzo, en vista de que influyen componentes importados que se han hecho cada vez más difíciles de obtener debido al bloque financiero impuesto por Estados Unidos y otras naciones.


A pesar de lo justificado que es el incremento, se sabe que el precio del combustible tiene un efecto directo en la inflación, especialmente por su incidencia en los costos de transporte de carga y de pasajeros. Adicionalmente, se le considera un tema tabú desde febrero de 1989, cuando el incremento de la gasolina fue uno de los detonantes del Sacudón o Caracazo. 

(LaIguana.TV)