
Caracas, 29 de octubre de 2017.- La Virgen de Nuestra Señora de Coromoto, Patrona de Venezuela, es venerada en todo el país. Su primera aparición fue en la región llanera de Guanare en 1591 entre el grupo indígena de los cospes, que habían huido hacia la selva ante la llegada de los españoles, resistiéndose así también a la doctrina cristiana.
La aparición de la Virgen cambió el destino de los cospes, que comenzaron a aceptar el bautismo y a integrarse a la nueva sociedad.
En el municipio La Azulita, en la falda de los Andes, al oeste del estado Mérida, los pobladores se congregan cada último domingo de octubre para celebrar su fiesta religiosa de mayor devoción, que
va dirigida a la Virgen de Coromoto.Virgen de Coromoto. Patrona de los Venezolanos
Nuestra Señora de Coromoto es la advocación de la Virgen María como Patrona de Venezuela. El año 1956 se organizó en la aldea de Mirabel, un conjunto danzante de Indios Cospes que ejecutaron este baile, en honor a la Virgen de Coromoto, el último domingo de octubre.
Desde entonces se ha mantenido este acto, en el que veinte parejas bailan después de la misa, vestidas y adornadas según su usanza ancestral y capitaneadas por el cacique. Se pintan los rostros como los indios, adornan sus cabezas con plumas y cubren sus muslos y cintura con hojas de palma.
Todos sus movimientos los ejecutan capitaneados por el cacique. La danza está compuesta por tres ritmos: la siembra, el palito y la espiga que ejecutan los danzantes al compás de un conjunto musical formado por violines, cuatro, maracas, timbales y tambor.
Para poder participar en el Baile, es requisito el ser nativo o residente en Mirabel. /CP
Nuestra Señora de Coromoto es la advocación de la Virgen María como Patrona de Venezuela. El año 1956 se organizó en la aldea de Mirabel, un conjunto danzante de Indios Cospes que ejecutaron este baile, en honor a la Virgen de Coromoto, el último domingo de octubre.
Desde entonces se ha mantenido este acto, en el que veinte parejas bailan después de la misa, vestidas y adornadas según su usanza ancestral y capitaneadas por el cacique. Se pintan los rostros como los indios, adornan sus cabezas con plumas y cubren sus muslos y cintura con hojas de palma.
Todos sus movimientos los ejecutan capitaneados por el cacique. La danza está compuesta por tres ritmos: la siembra, el palito y la espiga que ejecutan los danzantes al compás de un conjunto musical formado por violines, cuatro, maracas, timbales y tambor.
Para poder participar en el Baile, es requisito el ser nativo o residente en Mirabel. /CP