
Los vivos colores de la tumba de Tutankamón, el faraón más conocido de Egipto, han recuperado su brillo y esplendor gracias a un proyecto de restauración que se ha extendido una década y fue presentado hoy al público.
La pequeña tumba del faraón niño, uno de los iconos del Valle de los Reyes, está ahora en mejores condiciones que cuando la descubrió el arqueólogo Howard Carter en 1922, según dijeron a Efe arqueólogos egipcios y del equipo responsable del proyecto.