Caracas, 7 de julio de 2016.- Eduardo Cunha, el suspendido presidente de la Cámara de Diputados de Brasil por sospechas de corrupción y promotor del 'impeachment' a Dilma Rousseff, renunció este jueves a su cargo como Presidente de la Cámara de Diputados, pero no a su escaño, anunció la Cámara Baja del Parlamento, informa 'Folha de S. Paulo'.
"Solamente mi renuncia puede ayudar a estabilizar la Cámara", declaró Cunha, en una rueda de prensa, con la voz quebrada y entre lágrimas.
Desde el 5 de mayo la Cámara está dirigida por el presidente interino Waldir Maranhão. Tras la dimisión de Cunha se celebrarán cinco sesiones para elegir a su sustituto, cuyo mandato se prolongará hasta el 1 de febrero de 2017.
El Tribunal Supremo de Brasil suspendió el mandato de Cunha el pasado mayo. Posteriormente, el 23 de junio, la Corte Suprema de Brasil abrió un nuevo proceso penal contra él.
Los once magistrados consideraron suficientes los indicios de corrupción, lavado de dinero, evasión de divisas y falsedad documental.
La investigación se basó en que el político habría ocultado la existencia de cuentas bancarias en Suiza, en las cuales, presuntamente, tenía las cantidades obtenidas ilegalmente.
Cunha fue uno de los políticos que participó en el derrocamiento de la presidenta Dilma Rousseff a través de un golpe parlamentario. También era el segundo en línea para reemplazar a Rousseff como presidenta si llega a dejar su cargo./YU/XN