Dejémonos de prolegómenos: el mercado laboral necesita más mujeres. En los sectores tecnológicos los informes son desoladores. El pasado abril, en el marco del Día Internacional de las Niñas en las TIC, se confirmó: el sector tecnológico sólo emplea un 18% de mujeres. Y, lo que es más relevante, un amplio porcentaje se decantan por bachilleres de ciencias y matemáticas pero, en la universidad, un 75% de las estudiantes de carreras tecnológicas las abandonan. Una criba, una barrera que nace desde la niñez, cuando se sugiere que «éstas no son ramas femeninas».
Por suerte las cosas están cambiando. Y para bien de todos: una paridad en sueldo, jornadas y puestos de trabajo leahorraría una verdadera fortuna al Banco Mundial y aceleraría la recuperación económica global. Cuando hablamos de creatividad, de pensamiento lateral, de innovación, tenemos que mirar hacia el trabajo de miles de mujeres.
