Las visitas de estado siempre tienen cosas vaciladoras, ocasionadas por el choque cultural entre representantes de naciones distintas y la estancia de Barack Obama en tierras argentinas no ha sido la excepción. Como parte de sus actividades, Obama asistió a una cena de estado en el Centro Cultural Néstor Kirchner, donde presenció un espectáculo de tango con los bailarines Mora Godoy y José Lugones.
De pronto, como si se tratara de baile de boda, la bailarina invitó a Obama a sacarle brillo a la pista. Lugones no quiso quedarse atrás y sacó a Michelle.
Era de esperarse que Obama casi no tuviera noción de cómo bailar tango, sin embargo esto no lo intimidó y decidió lanzarse al ruedo y hacerle al cuento. La verdad eso es lo que nos cae bien de Obama, que es aventado y le improvisa.
A veces parecía que estaban luchando:

