Caracas, 8 de diciembre de 2015.- “No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles para mantener ese empeño de la restauración del capitalismo, del neoliberalismo, para acabar con la Patria. No, no podrán, ante esta circunstancia de nuevas dificultades -del tamaño que fueren- la respuesta de todos y de todas los patriotas, los revolucionarios, los que sentimos a la Patria hasta en las vísceras como diría Augusto Mijares, es unidad, lucha, batalla y victoria”.
De esta manera, el Presidente Hugo Chávez Frías, el 8 de diciembre de 2012, alertó a los venezolanos y venezolanas sobre el peligro que corre Venezuela ante el poderoso enemigo capitalista que sigue atacando a las familias, y dio la fórmula para seguir resistiéndolo. Fue su última alocución pública por transmisión nacional de radio y televisión, en una proclama que pasó a la historia política del país.
Cerca de media hora su mensaje estremeció a los venezolanos y al mundo. Con una gran responsabilidad y amor, el Comandante reveló los peligros del camino al cual se enfrentaría en la lucha por su salud. Con fortaleza, fe y esperanza, el Chávez humano se transformó en el Chávez-pueblo para apuntar el camino de la irreversibilidad del camino socialista, naciendo verdaderamente su ideología como forma de pensamiento político y moral que trasciende lo físico y reivindicando la unidad de las fuerzas revolucionarias, civiles y militares, para seguir construyendo Patria.
“Tenemos un pueblo, tenemos una Fuerza Armada, la unidad nacional. Si en algo debo insistir en este nuevo escenario, en esta nueva batalla, en este nuevo trance —diría un llanero por allá— bueno es en fortalecer la unidad nacional, la unidad de todas las fuerzas populares, la unidad de todas las fuerzas revolucionarias, la unidad de toda la Fuerza Armada, mis queridos soldados, camaradas, compañeros; la unidad del Ejército, mi Ejército, mi amado Ejército. El Ejército, la Marina, m amada Marina. Digo porque los adversarios, los enemigos del país no descasan ni descansarán en la intriga, en trata de dividir, y sobre todo aprovechando circunstancias como estas, pues. Entonces, ¿cuál es nuestra respuesta? Unidad, unidad y más unidad. ¡Esa debe ser nuestra divisa! Mi amada Fuerza Aérea, mi amada Guardia Nacional, mi amada Milicia. ¡La unidad, la unidad, la unidad!”.
