
Mérida, 10 Sep. AVN.- La paz y la normalidad prevalecieron este domingo en el desarrollo de los comicios primarios de la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD), para definir su candidatura a la gobernación de Mérida, entidad de los andes venezolanos donde fueron habilitados 71 puntos y 129 mesas de votación.
A pesar de ello, voceros y dirigentes locales de los partidos de oposición insisten en aludir a una supuesta "dictadura" y en desconocer la diversidad política nacional, con el discurso de avasallar toda forma de disentimiento.
"Nosotros vamos a un combate político. No vamos a un tema de gestión por gestión. Vamos a un combate contra el Gobierno", expresó Lawrence Castro, precandidato por la organización de extrema derecha Voluntad Popular (VP).
El aspirante a gobernador asistió al punto de votación instalado en la parroquia El Llano, frente a la Iglesia del sector homónimo, en el casco histórico del municipio Libertador.
Aunque prometió "resolver los problemas de los merideños, el candidato no explicó cómo lograría sus objetivos en caso de llegar a la gobernación. En cambio, insistió en que "es importante tener la convicción de sacar a 'la dictadura' que hoy nos está gobernando", expresó, rodeado de seguidores en la céntrica plaza, uno de varios puntos de votación a los que hizo seguimiento la Agencia Venezolana de Noticias (AVN).
Más temprano, el coordinador del mismo punto, Alexis Sosa, precisó que tres centros de votación fueron nucleados en la parroquia El Llano, donde esperaban que unos 11.300 votantes acudieran a las dos mesas activadas.
"Los vecinos, los comerciantes cooperamos en la organización y todo se desarrolla con normalidad", respondió Sosa, a la pregunta de si tenían garantizadas las condiciones de seguridad.
José Guerrero, trabajador jubilado del sector universitario, esbozó una sonrisa abierta, cuando se le preguntó si temía represalias por participar en los comicios primarios. "No veo por qué, ni quién podría", argumentó.
Similar ambiente distendido y de regularidad se percibió en los puntos correspondientes a las parroquias Lasso de La Vega, Milla, Spinetti Dini y Jacinto Plaza, donde las recurrentes alusiones a una "dictadura" quedaron sólo como elemento retórico, agregado al discurso de voceros locales de la derecha.